Pandillas en Honduras obligan a familias huir de casa; PNC admite dominio
Esto surge luego de que varias familias de Villa Nueva, Tegucigalpa, abandonaran sus hogares tras recibir amenazas de pandillas.
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| Abandona su hogar |
El viceministro de Seguridad, Rommel Martínez, reconoció que las maras y pandillas ejercen dominio territorial en sectores del país, generando desplazamientos forzados y delitos cometidos con impunidad.
“Las maras y pandillas tienen una presencia territorial donde hasta cierto punto le llevan ventaja a las limitantes que tiene la Policía Nacional de omnipresencia”, declaró el funcionario.
El episodio de Villa Nueva evidenció esa realidad: familias enteras sacaron sus pertenencias envueltas en sábanas y cortinas, caminando en silencio por los callejones del sector 8. La Policía Nacional llegó horas después y acompañó la salida, pero no logró impedir el desalojo forzado. Durante el operativo un joven, identificado como alias “Pinky”, fue detenido como presunto responsable, sin embargo vecinos denunciaron que la intimidación provenía de varios pandilleros.
| Huyen hacia zonas más seguras |
Según las autoridades locales, las causas de este hecho están ligadas a la extorsión y el narcomenudeo, principales fuentes de financiamiento de estas estructuras. La disputa por puntos de venta de drogas y el cobro de “impuestos” a comerciantes y transportistas han convertido barrios enteros en zonas de riesgo.
| Pertenencias |
Martínez aseguró que la Policía tiene identificadas 140 estructuras criminales, parte de ellas vinculadas a maras y pandillas, y que se prepara una ofensiva mayor si se aprueba la declaratoria de estas organizaciones como terroristas. Con esa medida, dijo, podrían capturarse hasta 1,000 integrantes antes de diciembre, aunque expertos advierten que cada caso debe probarse en tribunales para garantizar el debido proceso.
| Operativo en Villa Nueva, Honduras |
La representante de ACNUR en Honduras, Kathryn Lo, calificó
como preocupante lo ocurrido en Villa Nueva y recordó que el país registra más
de 423,000 personas desplazadas, en su mayoría mujeres y menores de
edad. “Este fenómeno refleja que la inseguridad no solo se mide en homicidios,
sino también en el miedo y la extorsión que obligan a las familias a abandonar
sus hogares”, subrayó.
