Las flores amarillas tiñeron los mercados y redes sociales en El Salvador
Este 21 de septiembre, El Salvador se sumó a la tendencia mundial de regalar flores amarillas, una práctica que nació de la telenovela argentina Floricienta en 2004 y que hoy se ha convertido en un fenómeno cultural y económico.
En el mercado Central y florerías de la capital, los ramos de girasoles, rosas y margaritas fueron los más buscados, con precios desde 3 o incluso superando los $80 en algunos establecimientos, generando un incremento de ventas de hasta el 50% en comparación con días normales.
La fecha coincide con el inicio de la primavera en el hemisferio sur y con el Día Internacional de la Paz, lo que refuerza su simbolismo de nuevos comienzos, amistad y esperanza. En El Salvador, la tradición se vivió con festivales en en el mercado San Miguelito, música en plazas y publicaciones masivas en redes sociales. En TikTok e Instagram, miles de jóvenes recrearon la escena de Floricienta con la canción “Flores Amarillas”, mientras otros compartieron mensajes de gratitud y optimismo.
Más allá de lo romántico, el gesto no solo se ha quedado para las parejas ya que se ha expandido a amigos, familiares y compañeros de trabajo, consolidándose como un ritual colectivo. El impacto económico es evidente: florerías locales reportaron ventas récord y comerciantes aprovecharon la viralidad para ofrecer arreglos personalizados.
En el mundo, países como Argentina, México, Perú y Chile lideran la celebración, pero la práctica también ha llegado a comunidades hispanas en Estados Unidos y España. La globalización digital convirtió a las flores amarillas en un símbolo internacional de ilusión y fraternidad, capaz de unir cultura pop, economía y redes sociales en una sola tradición.



